Nuestra Señora de Guadalupe...

Yo soy la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive; del Creador cabe quien está todo; Señor del cielo y de la tierra. Deseo vivamente que se me erija aquí un templo, para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa pues yo soy vuestra piadosa madre; a ti, a todos vosotros juntos los moradores de esta tierra y a los demás amadores míos que me invoquen y en Mí confíen; oír allí sus lamentos, y remediar todas sus miserias, penas y dolores.

Ministros de la Palabra

“Siempre... Cristo está presente en su palabra”. Al proclamar la palabra de Dios, los lectores están ejerciendo la responsabilidad de meditar en la presencia de Cristo. Dios les habla a los feligreses a través de ellos. El impacto del mensaje de Dios va a depender significativamente de la convicción, la preparación y la manera como se da el mensaje.

La Reverencia hacia las escrituras es importante porque la iglesia ve una conexión intima entre “La mesa de la Palabra de Dios” y “La Mesa de la Eucaristía”. En una, el pacto divino se anuncia y la iglesia crece en su sabiduría; en la otra, se renueva el pacto y la Iglesia crece en santidad.

Un Ministerio genuino es un servicio con humildad. Un modelo para los lectores es Juan Bautista “Es necesario que él crezca y que yo disminuya” (Juan 3:30) también se dijo de él “Aunque no fuera él la luz, le tocaba dar testimonio de la luz” (Juan 1:8) en orden de poder servir a la Comunidad y dar testimonio de la Palabra, el lector debe dejar a un lado todas las agendas y Necesidades personales.

Si a usted le gustaría participar como Ministro de la Palabra favor de comunicarse con el oficina al 707 837-8962.

Gracias